08 diciembre, 2011

Nadie se cruza en tu camino por casualidad y tú no entras en la vida de nadie sin ninguna razón, aunque muchas veces nos arrepintamos de las cosas que dijimos, de las cosas que hicimos y sobre todo de las que dejamos de hacer, y ya ni hablar de porqué o por quién no lo hicimos.
De cada una de las personas que pasan por nuestra vida aprendemos algo, y eso es bueno, porque de unos aprendemos a pensar con la cabeza y de otros a seguir al corazón, de unos aprendemos a mentir y de otros que las mentiras hacen daño, a ser egocéntricos y a no ser egoístas, a reírnos de nosotros mismos y a aceptar a los demás, a vencer miedos... 
Pero nadie nos enseña como vencernos a nosotros mismos, ni como seguir adelante cuando lo has perdido todo.

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