17 noviembre, 2011

Hay una parte de nuestra vida que está ahí para siempre, que si ha sido dura de trazar, es imposible de borrar, porque después de haber gastado tus fuerzas en superarla, ya no te quedan ganas de frotar a ver si desaparece. Se llama pasado, y te sigue adonde quiera que vayas.
Puedes correr, esconderte, despistarle, porque es una parte de ti, y acabará encontrándote. Puedes maquillarlo, taparlo, vestirlo de una forma disimulada, pero eso sólo te servirá para preocuparte por que nadie vea que está ahí, hará que no disfrutes de este presente, y que el día que sea pasado, caigas en un bucle que te impida ser feliz.
Lo importante es aceptar nuestro pasado, y asumir que lo que hagamos en nuestro presente afectará a nuestro futuro. Así que merece la pena intentar, al menos, sonreír, porque nos queda más de la mitad de nuestra vida por delante.

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