09 noviembre, 2011

Cuando empiezas a pensar en ti, pero de una manera diferente, de una manera en la que ves lo bueno, los méritos, todo lo que el sufrimiento ha conseguido, y aunque recordar lo malo siempre hace daño, hay una parte en ti que se motiva, que empieza a ponerse eufórica, y a repetir que si has llegado hasta aquí, puedes llegar a donde quieras.
Los sueños son sinónimo de metas, y las metas nos las ponemos para alcanzarlas. Si algo nos distingue de los animales es que nosotros podemos tropezar siempre con la misma piedra, pero con cada caída nos haremos más resistentes a los golpes.

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